El iceberg de la tartamudez

 

La tartamudez es como un iceberg, hay una parte visible que equivale a un 10% y una parte sumergida que es el 90% restante.

Los problemas de fluencia no representan más que esa ínfima parte visible del iceberg.

  

 

Por tanto, para poder ayudar y vencer la tartamudez, es muy importante tratar el problema en su totalidad.

¿Qué es importante para poder hablar de forma óptima?

 

El habla es la función mediante la cual el lenguaje es exteriorizado y para lograrlo de la mejor manera posible, es importante que presentemos una serie de requisitos emocionales, físicos, cognitivos y neurológicos.

 

Junto con esto, debemos conseguir una fluencia adecuada en la emisión de cada uno de nuestros mensajes, que es lo que se llama HABLA. Dependiendo de esta fluencia, de lo complejo que sea nuestro mensaje y de la calidad de la articulación del mismo, lograremos una fluencia más o menos clara para quien nos escucha.

El iceberg

 

Los problemas de fluencia no representan más que esa ínfima parte visible del iceberg, el resto que no vemos conlleva todo lo que se observa en la imagen del iceberg.

Para el tratamiento de la tartamudez, no solo tendremos que intervenir en lo que se ve:

  • Problemas de fluencia: conducta de tartamudeo, repetición de sílabas
  • Bloqueo
  • Muecas

Sino que también es muy importante intervenir sobre todos aquellos aspectos que quedan debajo del iceberg:

  • Emociones negativas como MIEDO, ANSIEDAD, CULPA, VERGÜENZA
  • Frustración
  • Evitación de situaciones sociales
  • Aislamiento
  • Conducta no verbal inadecuada: hablar en voz baja, no mirar a los ojos, quedarse al margen...

Entonces..., ¿Qué es la disfemia o tartamudez?

 

La tartamudez, o la disfemia como se llama a nivel clínico, es un trastorno del habla que afecta al proceso de comunicación y que se caracteriza por interrupciones involuntarias en la fluidez del habla de las personas. Estas interrupciones se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés y son la expresión visible de una interacción entre factores orgánicos, psicológicos y sociales.

 

Pero… ¿cómo identificar si es una disfluencia normal, propia de la edad de nuestros pequeños o bien es tartamudez?

Os dejamos seguidamente una tabla con las diferencias principales a tener en cuenta. Si tenéis cualquier duda o inquietud, desde Sinapsis podemos dar respuesta a vuestras preguntas.

Disfluencia normal

Edad de inicio: 1 año y medio - 7 años

Tartamudez leve

Edad de inicio: 1 año y medio - 7 años

Tartamudez grave

Edad de inicio: 1 año y medio - 7 años



 

Repetición de sonidos/sílabas o palabras ESPORÁDICAS

Repeticiones de sonidos/sílabas/palabras frecuentes y largas. Prolongaciones de sonidos de vez en cuando

Repeticiones muy frecuentes y a veces muy largas. Prolongaciones de sonidos y bloqueos frecuentes


 

Ocasional uso de pausas, vacilaciones, palabras de relleno, reformulaciones y frases incompletas

 

Las repeticiones y prolongaciones se empiezan a acompañar de cierre de ojos, parpadeo, miradas al costado y tensión muscular

 

Similar a la tartamudez leve pero más frecuentes y posible agudización de la voz


 

Aparecen y desaparecen cuando el niño está cansado, excitado, respondiendo preguntas o hablando de temas nuevos

 

Suelen aparecer y desaparecer en situaciones similares pero están más presentes que ausentes

 

Están presentes en la mayoría de situaciones. Son mucho más constantes y fluctúan menos


 

Consultar con un logopeda sólo si los padres están moderada o extremadamente preocupados

 

Consultar con un logopeda si las dificultades persisten más de seis u ocho semanas o si la preocupación de los padres es extrema

 

Consultar con un logopeda inmediatamente. La intervención precoz ofrece más garantías de resultados eficaces



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